Hay varias versiones sobre el origen del Tai Chi Chuan.
Una de ellas, tal vez la más pintoresca, nos cuenta sobre un monje taoísta que recitaba versos sentado en el patio de su templo,
hasta que unos graznidos llamaron su atención, entonces observó sobre un árbol cómo una urraca entablaba combate
con una serpiente que quería abalanzarse sobre ella. La agilidad y fluidez de movimientos de ambas criaturas en un constante
ataque – retroceso – contraataque, causó la admiración del monje, que creyó descubrir en tales movimientos los Principios
del Tao, lo que lo inspiró a desarrollar el Tai Chi Chuan.
El Tai Chi Chuan –cuyo significado es Boxeo del Principio Supremo-
es la disciplina troncal de las artes marciales chinas. Su despliegue de movimientos circulares, suaves, lentos y hasta poéticos,
permite al practicante alcanzar y desarrollar el equilibrio interior y la armonía con todo lo que nos rodea, es decir, el Principio Supremo.
La práctica del Tai Chi Chuan sigue los siguientes
Principios:
» Vencer el movimiento con la quietud «
» Vencer la dureza con la suavidad «
» Vencer lo rápido con lo lento «
Si bien el Tai Chi Chuan es un arte marcial, su práctica conlleva numerosos beneficios terapéuticos, como ser:
* mejora el sistema cardiovascular
* fortalece el sistema inmunológico
* mejora la postura y las articulaciones
* mejora el sistema nervioso
*agiliza los reflejos
* aumenta la conexión de los dos hemisferios cerebrales
*aumenta los niveles de endorfinas
* contribuye a combatir el estrés
*mejora la concentración
Se asegura que su práctica diaria mejora la calidad de vida, genera longevidad y rejuvenecimiento en nuestro cuerpo.